Estado actual de conservación de la Población de Tortuga Negra en Michoacán

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En la costa del Pacífico oriental mexicano, se encuentra una de las agregaciones de tortuga marina más grandes del mundo, poblaciones de tortuga caguama (Caretta caretta), tortuga golfina (Lepidochelys olivacea), tortuga laúd (Dermochelys coriacea), tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y tortuga negra (Chelonia agassizii o Chelonia mydas agassizii) se encuentran alimentándose y reproduciéndose desde el litoral pacífico y golfo de Baja California hasta la costa de Chiapas.

Una de las poblaciones más conspicuas de esta región es la tortuga negra (Chelonia agassizii, aka Chelonia mydas agassizii) la cual se encuentra distribuida en las aguas del Pacifico Oriental, principalmente en el litoral Pacífico de México y las Islas Galápagos en Ecuador.
En el estado de Michoacán, México, se han reportado anidaciones de tortuga negra en 23 playas siendo Maruata y Colola las playas más importantes para la anidación de tortuga negra en todo el litoral costero del Pacífico mexicano.
La tortuga negra que anida en Michoacán es una de las más amenazadas a lo largo de su estrecho rango de distribución desde el norte de Chile en Sudamérica, hasta el sur de California en los Estados Unidos. Esta tortuga es común a lo largo de la costa Oeste de América desde el centro de Baja California (Isla Cedros y el Golfo de California, hasta el Sur de Perú (Península de Paracas); también se encuentra en las Islas Galápagos.
Registros fuera de esta área incluyen la Columbia Británica en Canadá hasta Coquimbo, Chile.
Ha sido reportada en Isla Desolación como el registro mas sureño, su rango en el Noroeste es incierto (Márquez, 1990).
Durante las décadas de los 60´s y 70’ la tortuga negra fue explotada intensamente por indígenas Seris en Sinaloa y la península de Baja California y por los indígenas Nahuas en la costa de Michoacán, donde se encuentran los últimos sitios continentales mas importantes para la anidación de esta especie (Márquez, 1996).
Se estima que de 1966 a 1970, 4,618 toneladas métricas de tortuga negra fueron extraídas de la costa del pacífico mexicano (Márquez, et al. 1976). Esto representó 125 mil adultos y subadultos de la población (Cadwell, 1962), lo que ocasionó el colapso de la población en solo una década. La cosecha desmedida de esta población, producto de la gran demanda de carne y huevo de tortuga en los estados del norte del país (principalmente en el estado de Sinaloa), la colocó al borde de la extinción en la década de los 80´s donde solo anidaban entre 250 y 500 hembras durante la temporada de anidación de septiembre a enero de cada año.
A principios de los 60´s se estima que un total de 25 mil hembras de tortuga negra anidaban solo entre los meses de octubre y diciembre de cada año. (Alvarado y Delgado 2005), esto representaba entre 500 y 1000 hembras anidando cada noche durante el pico de la anidación en los meses de octubre y noviembre. La extracción de huevos de tortuga negra durante los setentas pudo ser cercano al 100% aproximadamente 70 mil huevos cosechados cada noche solo en la playa de Colola y entre 15 mil y 20 mil huevos cosechados en Maruata (Cliffton, 1982). Debido a la situación de la población de tortuga negra, en 1978, se inician trabajos de recuperación de la población de tortuga negra en Michoacán, por parte de Kim Cliffton del Museo del desierto Sonora-Arizona y las comunidades indígenas Nahuas de Colola y Maruata.
Para ese año, existía una cuota legal de captura de tortuga negra para las cooperativas pesqueras de Michoacan de 250 individuos reproductores cada mes durante septiembre a diciembre, sin embargo, la cooperativa pesquera Pomaro radicada en Maruata, rechazó voluntariamente la cuota como medida para prevenir la desaparición de la población de tortuga negra en la Bahía de Maruata a partir de ese año.
Esta actitud por parte de la comunidad pesquera de Maruata hacia la protección de las tortugas marinas ha continuado hasta la fecha. En la playa de Colola, las actividades de protección de la tortuga negra inician formalmente en 1982 con el ingreso de los biólogos Universidad Michoacana.

 

Carlos Delgado Trejo, Javier Alvarado Díaz