La mejor ciudad turística de América Latina y la tercera del mundo San Miguel de Allende

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Por Redacción Morelia Invita

18/Julio/2016

San Miguel de Allende fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Se trata de la segunda localidad del estado, después de Guanajuato, la capital, que recibe tal distinción.

Diversidad cultural y artesanal

Según información oficial, San Miguel de Allende es un importante destino turístico por su diversidad cultural y artesanal, que posee monumentos arquitectónicos de gran relevancia histórica.

Por ejemplo, el edificio tipo sevillano que alberga al Instituto Allende y que ostenta el portón más grande de la ciudad; la Santa Casa de Loreto, réplica de la edificación que se encuentra en Loreto, Italia, que data del siglo XVIII, y el Santuario de Atotonilco, por sus frescos y murales con motivos religiosos.

Al ser electa esta ciudad del Bajío, México es el país con mayor número de bienes culturales en el listado internacional, con 10 sitios reconocidos, entre ellos la ciudad de México, Campeche, Morelia, Guanajuato, Veracruz y Tlacotalpan.

La inscripción abarca un total de 64 manzanas que conforman el Centro Hhistórico de la ciudad colonial, donde se ubican el emblemático templo de San Miguel Arcángel, inmueble del siglo XVII destacado por su portada estilo neogótico y de tonalidad rojo óxido, que está rematada con pináculos adornados por figuras geométricas, informó la dirección de Patrimonio Mundial.

En el área también se encuentra el Santuario de Jesús de Nazareno de Atotonilco, construido en el siglo XVIII, y que es conocido como la Capilla Sixtina de América, debido a que su interior expone frescos autoría del pintor local Antonio Martínez Pocasangre.

Propuestas de muchas latitudes

Fundada en 1555, a partir de una villa protectora del Camino Real de Tierra Adentro, primera ruta cultural trazada por los españoles en América, San Miguel de Allende se caracteriza por su autenticidad, integridad y grado de conservación, elementos clave en la aprobación de la declaratoria.