La Tortuga Negra en la costa Michoacana (parte 3 de 4)

96

La tendencia en el incremento en el número de hembras podría atribuirse entonces  a las actividades de conservación? Considerando que los nidos de tortuga negra se comenzaron a proteger en Colola a partir de 1978 y a partir de esa fecha el reclutamiento de crías de tortuga negra continuo de manera constante hasta la fecha y considerando la edad mínima de madurez sexual de 24 años  en tortuga negra, entonces el incremento súbito en el numero de hembras a partir de 2000 y 2001 y que se ha mantenido hasta 2007 es el resultado de las actividades de conservación en Michoacán.

Las hembras adultas que llegaron a Colola durante esos años corresponderían a las cohortes de 22 y 23 años respectivamente edad que casi correspondería con la edad mínima de madures sexual estimada para tortuga negra en Michoacán (Delgado, 2002).
El monitoreo de la población de tortuga negra en Michoacán a largo plazo nos ha permitido observar el incremento sostenido en el numero de hembras anidadoras de tortuga negra partir de 2000 el cual se ha mantenido hasta 2007 el promedio de hembras anidadoras en la playa de Colola de 2000 a 2007 es de 1500 hembras por temporada con un máximo en 2001 con 2,500 hembras y un mínimo en 2006 de 1,154 hembras adultas. En promedio 1,100 hembras mas que en la década de los 90s y 1,200 hembras mas que en la década de los 80s.

A pesar de que el incremento en el número de hembras de tortuga negra se ha incrementado a partir de 200 en Colola, los registros históricos indican que aun no es tiempo de alzar las manos. Efectivamente el incremento sostenido en el numero de hembras anidadoras en Colola sugiere que los esfuerzos de conservación al fin están dando resultados concretos, sin embargo, teniendo como referencia el numero de hembras que anidaban en Colola durante 1965 es decir 25 mil hembras cada temporada (fig. x), la recuperación de la población de tortuga negra en Michoacán esta lejos de ser alcanzada. Si tomamos en cuenta que desde el 2000 a 2007 el promedio del número de hembras en Colola es de 1500 hembras, actualmente solo tendríamos el 6% del número total de hembras anidadoras en relación a 1965.

Creemos que para hablar de la recuperación de tortuga negra en Michoacán tendría que haber 25 mil hembras anidando en Colola en una sola temporada de reproducción, aunque esta figura parece lejana, los resultados de conservación observados en Michoacán sugieren la posibilidad de alcanzar esa cifra  en el futuro, si las tendencia en el incremento de hembras continua e indiscutiblemente si los esfuerzos para su recuperación se continúan.

Desafortunadamente las amenazas para la recuperación de tortuga negra continúan operando tanto en el área de reproducción en Michoacán como en las áreas de alimentación principalmente en el norte de México, concretamente en la península de Baja California y Sonora.

En Michoacán se han llevado actividades de conservación en Colola y Maruata durante 30 años de manera continua y ya se observan los impactos de estas sobre la población de hembras y machos. Ahora es común observar un gran número de machos de tortuga negra frente a Colola en interacciones reproductivas de cortejo y copula, sin embargo, la situación de de la población en toda el área de reproducción en Michoacán a excepción de Colola y Maruata es totalmente diferente. Haciendo un análisis histórico de  la población de tortuga negra en Michoacán, en 1978, cunado se iniciaron las actividades de conservación, se reportaban anidaciones importantes de tortuga negra en 17 playas de Michoacán (Clifton, 1983), en 1982, anidaba en Colola y Maruata el 48.2% de la anidación total de tortuga negra y el 51.8% de los nidos ocurrieron en otras 15 playas. Para 2005, en Colola y Maruata se concentro el 92.3%  de la anidación total de tortuga negra en Michoacán y solo el 7.7% de los nidos ocurrieron en solo ocho playas del litoral costero de Michoacán.

El tamaño de la población reproductora de tortuga negra  en 1982, la estimamos en 26,898 individuos considerando una proporción sexual de 1:1 y ciclos reproductivos de 3 años, para 2005, estimamos que el tamaño de la población reproductora fue de 15,342 adultos también considerando una proporción sexual de 1:1 y un ciclo reproductivo de 3 años.

A pesar de que en la playa de Colola el numero de hembras se ha incrementado discretamente, nosotros consideramos que la población de tortuga negra disminuyó en un 42%  de 1982 a 2005 en toda su área de reproducción  en Michoacán.

Esta situación exige nuevas acciones en pro de la conservación de la tortuga negra, la idea de determinar el estado de conservación de las tortugas marinas utilizando playas índice puede ser una idea equivocada, creemos que la conservación de las poblaciones de tortuga debe de tener una visión integral, es decir, se debe de incluir tanto las zonas de reproducción como las zonas de alimentación.

En el caso de Michoacán, por efectos de conservación el número de hembras se ha incrementado en aquellas playas donde se han llevado a cabo estas actividades por casi treinta años, pero se casi han desparecido de otras playas dentro de su área de reproducción en Michoacán incluso en playas adyacentes a Colola y Maruata. La marcada filopatria de las tortugas impide que otras playas sean colonizadas por hembras que se han nacido en playas diferentes.

La tendencia de las hembras maduras a regresar a las playas en donde nacieron, sugiere que las poblaciones anidadoras son demográficamente independientes en escalas de tiempo, aspectos altamente relevante para su manejo. La eliminación de una población no podrá ser compensada mediante el reclutamiento de otras poblaciones anidadoras, por lo que cada población anidadora deberá ser tratada como una unidad de manejo independiente (Alvarado y Delgado, 2005).

Para llevar acabo una conservación integral de tortuga negra en Michoacán, es fundamental incorporar nuevas playas al esquema de conservación llevado acabo hasta ahora en Colola y Maruata, es decir fomentar la participación de la gente local en las actividades de conservación, la búsqueda de mecanismos de financiamiento de estas actividades a largo plazo y la participación en términos técnicos y científicos de biólogos capacitados en el manejo de las tortugas marinas, donde la base que dirija el funcionamiento  de estos tres factores se la propia gente de las comunidades locales.

La ventaja que tenemos en que sabemos que este esquema de conservación funciona y continúa funcionando en Maruata y Colola.

Carlos Delgado Trejo, Javier Alvarado Díaz