Navidad Purépecha

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Celebrando desde mis raíces

La navidad Purépecha encarna una celebración que vincula una emotiva concepción religiosa con una ceremonia ancestral envuelta en simbolismo y costumbres. A pesar de que el objetivo de esta festividad es igual a de los mestizos; celebrar el nacimiento de Jesús de Nazareth, la manera de encomendarla mantiene diferencias abismales.

En la conquista, los frailes predicadores, aprovecharon la coincidencia de las festividades del calendario ritual indígena con el litúrgico católico, para apoyar su misión evangélica, de esta manera las ideas prehispánicas fueron remplazadas por las cristinas, creando una nueva noción de la navidad, enriquecida con raíces nativas y dogmas europeos.

La colocación de una estrella encendida en lo alto para indicar los lugares donde se organiza el convivió, las pastorelas tradicionales que personifican una lucha entre el bien y el mal, la fiesta de larga duración y la estrecha compatibilidad comunitaria son características que representan estas fechas a los admirables purépechas.

Al principio, un carguero figurando como la máxima representación social y favorecido por la propia entidad, era el comisionado para realizar una actividad que integrara a todos los habitantes, sin embargo, después de los setenta, la reunión se redujo al ceno familiar y no a toda la comunidad, como acertadamente se acostumbraba.

La fiesta navideña también tiene la finalidad para que las comunidades purépechas nombren a los activistas públicos, como el huanánches (cargueros), las encendedoras, las cuales cuidan las velas de las iglesias y finalmente los danzantes, personajes que impulsan el folklore indígena. Asimismo la Navidad se convierte en una estrecha unión entre habitantes, resaltando los valores que siempre han distinguido a nuestros ancestros.

No olvidar los inicios de nuestras tradiciones es una encomienda que nos corresponde a todos trasmitir, nosotros somos nuestro pasado, y nuestro pasado esta lleno de enigmáticas costumbres.

Ariadna P. Páez