Hace 58 años, exactamente el 24 de Agosto, nace una de las figuras más representativas del teatro en Morelia y me atrevería a decir que de todo el país. Es catedrático de la Facultad de Filosofía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, donde fue Director en el periodo 1978-1981. Ha impartido diversos cursos en el campo de la estética y la semiótica; es también profesor de la Escuela Popular de Bellas Artes y dirige al talentoso grupo teatral “Contrapeso” en nuestra ciudad.
El Maestro (porque no se le puede llamar de otra forma) Roberto Briceño, comparte con nosotros algunos detalles de su vida que nos acercan más a la persona que hay detrás del actor, del director, del profesor…
¿Qué significa para usted el teatro?
<< El teatro es una forma de vida, es parte de la vida; coincido con la frase de Luigi Pirandello “El teatro es vida y la vida es teatro” (citando al conocido dramaturgo italiano, novelista y escritor de relatos cortos, ganador del premio Nobel de Literatura en 1934). Me parece que de las artes escénicas es la que actualmente nos puede dar esperanza hacia un futuro menos hostil… >>
El Maestro Briceño expone con esa fuerte e imponente voz la maravilla de lo vivo que es el teatro ya que no es sólo un arte presencial, los actores en sus personajes comparten con el espectador de manera viva y directa, - “es una relación colectiva” – explica – “y esa relación nos puede llevar a la superación de la humanidad en contra de las guerras y la injusticia…”
“Considero que debemos regresar a los clásicos del teatro donde de alguna forma todo era más humano…. El teatro nos permite reencontrarnos con nosotros mismos.”
¿Cómo fue que se inicio en el Teatro?
“Siempre estuve en el teatro. Me gustaba hablar en voz alta; creo que debido a mi condición, a mi me dio una parálisis por poliomielitis a la edad de un año, por lo cual no podía jugar como los otros niños a la pelota, por ejemplo, entonces yo jugaba a leer en voz alta, a hacer poesía, jugaba con mi voz.”
“Mi familia siempre estuvo vinculada a cuestiones que tienen que ver con el teatro, mi bisabuelo fue uno de los iniciadores del cine en Monterrey y de la operadora de teatro (…) Recuerdo álbumes donde aparece mi abuelo, mis tíos con el gordo y el flaco (famoso dúo cómico conformado por Oliver Hardy y Stand Laurel), también con Dolores del Río.”
Cuenta el Maestro que los nombres de Joaquín Pardavé, Jorge Negrete, Pedro Infante y muchos otros era común escucharlos en casa, de hecho su abuelo fue colaborador e iniciador de Diana Films. Recuerda también las viejas cintas o películas, todavía de cine mudo que su abuelo guardaba.
Entonces, ¿Cuándo es que inicia a hacer teatro?
“Formalmente, a los 12 años como intérprete, fue en una representación escolar en Guadalajara, algo como una versión inglesa de La Cenicienta.”
Roberto Briceño, amante de la lectura, platica que el estudio de su abuelo (que además era pintor) estaba repleto de libros de varios y diversos temas. A él le encantaba pasar tiempo leyendo.
En cuanto a obras teatrales, ¿Cuáles recuerda que fueron sus primeras lecturas?
<< Fueron varias, “Los entremeses” de Cervantes; por supuesto Shakespeare “Romeo y Julieta, “El Mercader de Venecia”, “Ricardo III; La tragicomedia de Calisto y Melibea mejor conocida como “La Celestina”>> (ésta última de Fernando de Fuentes).
¿En qué momento decide estudiar filosofía?
“Fue sin planear, estaba formado en la fila para inscribirme a Literatura Dramática en la UNAM con mi amigo Salvador Garcini y al lado estaba la fila para filosofía, le dije a mi amigo: << Me voy a cambiar de fila>> (…) y me inscribí en filosofía.”
El Maestro Briceño al estar en contacto desde temprana edad con la lectura, era conocedor de las obras de Homero, Dante, Plutarco y Platón por lo que el gusto por la filosofía ya se encontraba en él. – “Mis alumnos dicen que me pongo en ropaje de filósofo.” – Comenta.
¿Cuándo nace la inquietud por dedicarse a la docencia, de compartir sus conocimientos?
“Nace por la misma necesidad de conocimiento y de vida, el conocimiento está en la vida…”
Él, explica que los jóvenes son una fuente inagotable de conocimiento y que sólo hace falta canalizar toda la energía que de ellos emana y eso es precisamente lo que él hace, al mismo tiempo que combina esa juventud, energía y conocimiento con su experiencia.
Considero que tanto el teatro como la filosofía se encuentran ligadas, pero al momento de instruir ¿Cómo separa la filosofía del teatro?
“Tanto el teatro como la filosofía nos invitan a la reflexión con la verdad por medio de la imaginación y el pensamiento (…) la filosofía mediante el uso de la razón y el teatro en la vivencia (…) Sin duda existen puntos de contacto entre la filosofía y el teatro, yo separo tratando de encontrar los hilos conductores.” -- Expone que en un sentido amplio el lenguaje es una de esas coincidencias entre las dos disciplinas, no sólo en lo oral y escrito, sino el lenguaje corporal, el de los gestos, además de lo referente a la estética y a las sensaciones. --
¿Qué deja el teatro en su vida?
“Todo… sobretodo experiencia, entender que nadie es superior a los demás, que debemos ser tolerantes y consecuentes y a relacionarme.” - Y en esta parte de aprender a relacionarse es cuando el Maestro nos regala una bella frase – “Tu eres en función de los demás”
También el teatro le ha enseñado a mirar a la distancia y a analizar el tiempo…
¿Cuál es el momento más satisfactorio que le ha dado el teatro?
“Hasta los momentos más sufridos han sido satisfactorios” (…) “Recuerdo cuando tenía 21 años me toco representar a Kean, un hombre de 50 y tantos años, viejo actor de teatro, personaje que bien podría representar ahora, una obra de Yamile Paz Paredes basada en el libro de Alejandro Dumas; esa obra me trae buenos recuerdos (…) me entregue con todo, aunque aún no había madurado como actor.”
“En una escena de la obra se encuentra el personaje, al cual yo representaba, en su camerino quitándose el maquillaje y bebiendo vodka cuando tocan a su puerta y uno de los trabajadores del teatro le dice que fuera se encontraba una joven y que deseaba habar con él, yo volteo y le digo <<dile que se valla>>, nuevamente el mozo toca a la puerta y dice <<señor, la señorita insiste en verlo, dice que desea hablarle porque está enamorada de usted>> (…) salgo del camerino, miró a una bella jovencita y le digo <<¿Usted dice que está enamorada de mi?>> <<Así es>> responde ella, <<No puede ser míreme, yo soy un viejo decrepito, usted no puede estar enamorada de mi>> <<No, si lo estoy>> afirma ella, a lo que respondo << No, usted está enamorada de los personajes que yo represento, está enamorada de Hamlet, de Macbeth, incluso del mismo Otelo, pero no de mi>> ella dice <<Se equivoca, yo estoy enamorada de usted porque veo algo en sus ojos>> a lo que mi personaje contesta <<vallase con sus monedas de oro y déjeme a mí con mis monedas de cartón>>… haciendo referencia a que todo lo que está en el teatro es de cartón”.
¿Cuál considera que ha sido su mejor trabajo?
“Cada trabajo es valiosísimo, (…) lo mejor es lo que estoy haciendo ahora, una obra llamada “Mirada”, la cual escribí y dirijo”
¿Qué viene para Roberto Briceño?
“Seguir adelante, reiniciamos clases en la Universidad Michoacana, continuamos trabajando con Contrapeso y el reestreno de “Y si Heidegger no hubiera muerto…?
Esta obra, también de su autoría, es una historia acerca de dos parejas que comparten un departamento y distintas situaciones que se desarrollan a la mañana siguiente de una noche de fiesta.
Sin duda, el teatro es un arte enriquecedor, una arte vivo, personal de intercambio y complicidad entre los actores y los espectadores… lo mágico de esto es cuando el espectador se convierte por medio de las emociones en el personaje contemplado.
Esa magia la crean todos los que participan del arte escénico, Roberto Briceño Figueras ha compartido por muchos años la magia de hacer teatro, instruyendo y guiando a varias generaciones de actores a través de un teatro diferente, inspirador y propositivo.